¿Crees que tienes potencial para emprender?

Contar con una buena idea puede ser un requisito importante para emprender, sin embargo, una buena idea no siempre se acaba convirtiendo en un proyecto de éxito. Entonces, si el éxito de una iniciativa emprendedora no depende exclusivamente del potencial de la idea, ¿qué otros factores intervienen? Sobre ello, reflexiono en este post.

Como te digo, una idea puede no tener éxito por muchos motivos, por ejemplo: no haber sido adaptada a lo que sus potenciales clientes están demandando, el mercado al que se dirige no está lo suficientemente maduro o, simplemente, porque no ha conseguido ganar la visibilidad suficiente y necesaria.

Los factores pueden ser múltiples, pero como puedes ver, a la hora de analizar por qué una idea fracasa, siempre colocamos el foco apuntando hacia el mismo sitio: la idea, lo que hemos hecho con ella o las condiciones del contexto del mercado al que se dirige, pero nos olvidamos de un factor importante: la persona que la pone en marcha. 

Y esto me lleva a plantearme la siguiente pregunta: ¿cualquier persona es válida para emprender?

Pensamos que tener una idea es el desencadenante de cualquier proceso de emprendimiento, olvidándonos de otros aspectos que juegan un papel clave en la transformación de una idea en un proyecto de éxito: las capacidades, las habilidades y las competencias de la persona que emprende.

Nos ha costado mucho entender que es un error comenzar a emprender desarrollando un plan de empresa y que el primer paso que debemos dar cuando tenemos una idea consiste en explorar y articular todo su potencial, para luego, ya sí,  comenzar a trazar la hoja de ruta adecuada para despegar y hacer crecer tu proyecto a través del plan de negocio.

Sin embargo, pocas veces se habla del verdadero motor de arranque de cualquier iniciativa de emprendimiento: la persona que quiere poner en marcha la idea; el emprendedor, la emprendedora. 

Ahora que has comprendido que antes de lanzarte a emprender debes comenzar evaluando el potencial de esa idea que tienes, te propongo ir más allá y comenzar a trabajar desde un escalón más abajo, pero igual de importante que esa idea que tienes.

Te propongo comenzar por tí y explorar cuál es realmente tu situación de partida, tu propio potencial personal para emprender.

Así que antes de comenzar explorando las posibilidades que puede tener tu idea, parece sensato comenzar explorando las habilidades y competencias con las que cuentas, es decir, tu potencial de partida. Piensa que este potencial, es un factor más que también jugará un papel importante en el desarrollo de tu proceso emprendedor.

Si has llegado hasta aquí, estoy convencido de que ahora te estás preguntando cuáles son las competencias que debes reunir para emprender, cómo saber si cuentas con ellas o cómo puedes medir tu potencial emprendedor.

Siento decirte que no existe una fórmula matemática o receta mágica que puedas aplicar para encontrar respuestas a estas preguntas. 

Sin embargo, cada vez que abordo estos temas relacionados con las competencias y habilidades que debe reunir un emprendedor, me resulta útil recurrir a la herramienta que la propia Comisión Europea ofrece a través del Marco Europeo de la Competencia Emprendedora (EntreComp).

Se trata de una herramienta de consenso en la que se identifican 15 competencias emprendedoras clave en torno a 3 grandes áreas:

  • Área 1: Ideas y oportunidades.
  • Área 2: Recursos.
  • Área 3: Pasar a la acción.

A continuación puedes conocer cuáles son las competencias emprendedoras para cada una de ellas:

A.1. IDEAS Y OPORTUNIDADESA.2. RECURSOSA.3. PASAR A LA ACCIÓN
Identificar oportunidadesAutoconocimiento y confianza en ti mismoTener iniciativa, ser proactivos
CreatividadMotivación y perseveranciaSer capaz de planificar y gestionar
Tener visión de futuroIdentificar y utilizar recursos para crear valor de manera responsableManejar la incertidumbre y preveer riesgos
Evaluar ideasEducación financiera y económicaTrabajar en equipo para crear valor de forma cooperativa
Contar con pensamiento ético y sostenibleComunicar de manera efectiva e inspiradora para involucrar a personasAprender de la experiencia

Se trata de una poderosa herramienta que puede servirte para evaluar tu potencial emprendedor, identificar cuáles son las competencias emprendedoras con las que ya cuentas y sobre las que debes incidir para mejorar.

Teniendo como base este interesante instrumento propuesto por la Unión Europea y de acuerdo a mi propia experiencia, considero que las “soft skills”,  habilidades blandas o competencias con las que debe contar un emprendedor, o trabajar por desarrollarlas, son, principalmente las siguientes:

En primer lugar, considero básico contar con un alto nivel de autoconocimiento personal, ya que sólo así lograrás tener seguridad en ti mismo. 

Ser consciente de cuáles son tus virtudes y, por supuesto,tus limitaciones, te ayudará a potenciar y poner el foco sobre tus puntos fuertes y tener controlados aquellos aspectos en los que debes o puedes mejorar.

En segundo lugar, ser una persona autónoma, proactiva, con iniciativa y con una gran capacidad de trabajo es fundamental. Emprender es un viaje fascinante, pero cargado de dificultades en el que las cosas no suelen salir como se esperan. Así que la constancia y, sobre todo, la perseverancia, siempre serán buenos aliados en tu aventura.

En tercer lugar, tener capacidad para afrontar problemas, proponer soluciones y tomar decisiones. Ya te lo he dicho, emprender no es fácil y con frecuencia te verás obligado a tomar decisiones o resolver problemas en contextos difíciles, por lo que contar con una una alta tolerancia al estrés es importante.

En cuarto lugar, la capacidad de adaptación y reinvención constante al cambio. El mercado es tremendamente dinámico y, por tanto, cambiante, por lo que deberás estar siempre dispuesto para adaptarse a los cambios.

En quinto lugar, contar con habilidades en liderazgo, comunicación (I y II) y negociación para dirigir el proyecto, gestionar equipos y delegar responsabilidades, sobre todo a medida que tu proyecto va escalando y creciendo.

Y tú, ¿consideras que tienes alma emprendedora?, ¿crees que es más importante tener una buena idea que contar con competencias emprendedoras?

Me encantaría conocer tu opinión a través de las redes y crear un enriquecedor debate sobre ello, ¿te animas?