3 estrategias (y herramientas) poderosas para valorar el potencial de tu idea empresarial

A continuación, conocerás algunos tips y herramientas en las que puedes apoyarte para evaluar y valorar si tu idea empresarial tiene potencial suficiente para convertirse en un proyecto con ciertas posibilidades de éxito. Y digo ciertas, porque no existen recetas mágicas, pero sí puedes poner en práctica estrategias que te ayuden a despejar la maleza que muchas veces hace difícil ver hacia dónde va el camino correcto. ¡Vamos allá!

Al inicio del post que publiqué hace unas semanas sobre “¿Cómo convertirse en una persona proactiva?”, señalaba que el 74% de las proyectos empresariales que nacen en nuestro país, mueren durante su primer año de vida. Indudablemente, muchos pueden ser los factores que inciden en ello, pero parece claro que valorar el potencial inicial antes de tirarte a la piscina siempre será una buena y acertada estrategia que te permitirá correr los menos riesgos posibles.

Como puedes comprobar, en la red existen una gran variedad de metodologías y herramientas que pueden ayudarte en el proceso de validación de una idea empresarial. Me gustaría centrarme en tres cuestiones que considero clave a la hora de validarla: tu potencial cliente, tu competencia y tu producto o servicio.

1.- Tu público objetivo: Identifica y analiza al segmento al que te diriges. Debes tener muy claro quién es el potencial cliente que estaría interesado en tu idea empresarial. Es un paso previo indispensable para conocer cuáles son sus necesidades y reflexionar sobre si tu idea es capaz de satisfacerlas o, cuanto menos, ofrecerles un valor añadido extra, en caso de encontrarse ya satisfechas.

Para ello deberás realizar un intenso trabajo de investigación. Pero no te asustes, ya que para ello cuentas con una herramienta poderosa: la red de redes. Algunas ideas para empezar:

  • Utiliza el buscador de Google para encontrar en la red estudios o informes publicados por organizaciones públicas o privadas de relevancia relacionados con tu idea. Ello te dará pistas acerca de las tendencias presentes y futuras sobre el sector de actividad en el que se enmarca tu idea. Además, podrás obtener información clave, como por ejemplo, hábitos de comportamiento y compra de tu target. Fuentes como el Instituto Nacional de Estadística o los servicios Estadísticos de las Comunidades Autónomas suelen publicar estudios e informes anuales por sectores de actividad. 

Visita también las webs de las diferentes organizaciones empresariales o asociaciones profesionales afines a tu idea de negocio. Suelen publicar periódicamente estudios o informes que pueden darte muchas pistas para conocer tendencias y entender a tu target.

  • Dedica tiempo a reflexionar sobre cuáles son las palabras claves que podría utilizar tu público objetivo a la hora de buscar satisfacer su necesidad.

Ponte en el lado del cliente y conviértete, por un momento, en una persona interesada en comprar el producto y servicio que ofrecerás. ¿Cómo lo buscarías en la red, qué palabras introducirías en el buscador? 

Una vez las has identificado… ¡monitorízalas! 

Para ello cuentas con dos potentes herramientas gratuitas: Google Trends y Google Alerts

Google Trends te ayudará a conocer el volúmen de búsquedas en Google sobre un término concreto, obteniendo así pistas sobre las tendencias en la demanda de un determinado producto o servicio. 

Por su parte, Google Alerts, es una herramienta obligatoria para estar al día sobre cualquier información relacionada con las palabras claves de tu idea empresarial. Recibirás directamente en tu email, de forma recopilada, todo el contenido que sobre ello se ha publicado en la red.

2.- Competencia: Identifica a empresas o profesionales que ya están comercializando una idea similar. Debes encontrar respuesta a la pregunta siguiente: ¿Existe actualmente alguna empresa satisfaciendo la necesidad de tu público objetivo? De nuevo tienes en la red de redes a tu mejor aliado:

  • Ve a Google y busca quienes están ofreciendo un servicio o producto similar al que propones con tu idea. Apóyate para ello en las palabras clave que has identificado en la fase anterior y:
  •  Estudia minuciosamente sus páginas web, el producto o servicio que ofrecen. ¡TODO! Debes ser un esponja capaz de absorber lo mejor de tu competencia, llevar esa información a tu terreno e ¡innova!
  • Accede a los canales sociales en los que están presentes. Estudia sus movimientos. Qué contenidos comparten, cómo se dirigen a su público objetivo, qué estrategias usan, qué opinión tienen sus clientes sobre la empresa y los productos o servicios que ofrecen. Por ejemplo, en la ficha de empresa de Google o en las “Fanpage de Facebook”, puedes conocer la opinión que tienen los clientes de una empresa determinada, así como de los productos o servicios que comercializan.

Si existe competencia directa en relación a tu idea empresarial, debes hacerte las siguientes preguntas y tratar de dar una respuesta:

  • ¿Qué valor añadido aporta mi idea y en qué se diferencia de lo que ya existe en el mercado?
  • ¿Satisface mi competencia completamente la necesidad de mi público objetivo?

Investigar a tu posible competencia es muy importante. Podrás conocer previamente si el producto o servicio que propones ya existe en el mercado y, en ese caso, descubrir cómo puedes aportar valor añadido al potencial consumidor de ese producto o servicio. 

3.- Crea tu producto mínimo viable. ¿Y esto qué es? Se trata de una estrategia por la que creas un producto o servicio con las características mínimas, básicas y necesarias para satisfacer una necesidad determinada, con el objetivo de testar su aceptación y obtener una retroalimentación del potencial cliente para continuar desarrollando y mejorando el producto o servicio sobre el que se articula tu idea.

Se trata, por tanto, de ofrecer tu producto o servicio en “modo de pruebas” a personas que conozcas y que pudieran ser potenciales clientes. 

Es verdad que al testar un producto o servicio entre conocidos puedes obtener una retroalimentación con una alta subjetividad. Pero, por otro lado, eliminas el coste que implicaría poner en marcha una estrategia para hacer llegar el producto mínimo viable a tu target. En cualquier caso, siempre puedes aprovechar el enorme poder de las redes e implementar una pequeña campaña de marketing online sin que ello suponga un fuerte impacto en tu bolsillo. Piénsalo.

En cualquier caso, si tienes la posibilidad de testar tu idea, hazlo, ello te permitirá:

  • Comprobar la aceptación real de tu producto o servicio, reduciendo las posibilidades de fracaso.
  • Introducir mejoras en las fases iniciales de desarrollo y, por tanto, afinar y pulir tu idea a partir de un feedback cualificado, consiguiendo así corregir las desviaciones detectadas.
  • Monetizar tu idea desde el minuto 1. Aprovecha y extrae unas primeras conclusiones sobre la relación existente entre el precio que paga el cliente y la satisfacción que obtiene por su consumo. Además, si decides monetizar el producto o servicio en fase de pruebas, podrás comenzar a monetizar tu idea desde el inicio y continuar autofinanciando el desarrollo de tu idea. No suena mal, ¿verdad?
  • Eliminar o disminuir el riesgo que supone lanzar un producto o servicio al mercado que no tiene aceptación o simplemente no existe un público lo suficientemente maduro.

Como ves, emplear la estrategia del producto mínimo viable es muy útil para encontrar posibles fallas en tu idea empresarial. Muy probablemente no serás capaz de detectarlas hasta que no la hayas lanzado al mercado, pero entonces quizás el margen de maniobra sea mínimo. El objetivo no es otro que aprender y corregir errores en la fase de diseño y desarrollo. 

Por supuesto, si tienes una idea de negocio y necesitas ayuda para validarla, te ofrezco la posibilidad de acompañarte en ese proceso a través de mi servicio de mentorización o acompañamiento para la validación de ideas de negocio. De igual forma, te invito a seguirme a través de mis canales sociales, donde suelo publicar contenidos de valor relacionados con las actividades de emprendimiento que pueden ser de gran utilidad para ti.